El Diablo
El Diablo es la decimoquinta carta de los Arcanos Mayores, numerada XV. En la lectura esotérica moderna no se trata como una fuerza externa maligna, sino como símbolo de prisión material, vicio y aspectos de la sombra que la propia persona alimenta.
Última revisión: 2026-07-18
Hecho histórico
La carta está presente desde las primeras barajas completas que se conservan, aunque está ausente o perdida en varios de los ejemplares Visconti-Sforza más antiguos, lo que genera incertidumbre entre los historiadores sobre su diseño original exacto. La iconografía de figuras encadenadas al Diablo, pero con cadenas lo bastante flojas como para liberarse, es una elección específica de la versión Rider-Waite de 1909, que simboliza la prisión autoimpuesta.
Interpretación — Rider-Waite-Smith / Golden Dawn
En la versión de 1909, una figura demoníaca preside a dos personas encadenadas a sus pies — pero las cadenas están lo bastante flojas como para quitárselas. Representa prisión material, vicio, apego excesivo y aspectos de la sombra, con la idea central de que la libertad es posible, pero exige reconocimiento consciente. Invertida, suele indicar liberación de un patrón destructivo.
Interpretación — Thoth (Aleister Crowley)
En el Thoth, El Diablo se asocia al signo de Capricornio y a la letra hebrea Ayin. Representa la fuerza creativa material, la energía vital ligada a la materia y al instinto — una lectura que trata los impulsos considerados 'oscuros' como energía a integrar, no simplemente a reprimir.
Esta sección presenta la interpretación de una tradición específica, no un hecho verificable.
Preguntas frecuentes
- ¿La imagen de El Diablo es la misma desde las primeras barajas de Tarot?
- No con certeza. La carta está presente desde las primeras barajas completas conservadas, pero está ausente o perdida en varios ejemplares Visconti-Sforza más antiguos, lo que deja incierto su diseño original exacto.
- ¿Por qué las cadenas en la carta de El Diablo aparecen flojas?
- En la versión Rider-Waite de 1909, las cadenas que atan a las figuras al Diablo están dibujadas lo bastante flojas como para quitárselas, simbolizando que la prisión representada es autoimpuesta, no una condena irreversible.
Fuentes
- Michael Dummett. The Game of Tarot: From Ferrara to Salt Lake City (1980).
- Arthur Edward Waite. The Pictorial Key to the Tarot (1910).
- Aleister Crowley. The Book of Thoth (1944).
- Stuart R. Kaplan. The Encyclopedia of Tarot (1978).